¿Qué hacer si mi hijo se retrasa en alcanzar los hitos del desarrollo?
Lo primero que debe saber: el retraso no es una sentencia definitiva, y actuar a tiempo es lo más valioso que puede ofrecer a su hijo. Pues el cerebro del niño alcanza cerca del 80 % de su tamaño adulto al llegar a los tres años, siendo estos los años más receptivos a la intervención.
- No espere: la frase «espere a que crezca» es una de las que más retrasan que los niños reciban apoyo. Si le preocupa, actúe ahora.
- Determine el área con precisión: ¿Se limita el retraso solo al lenguaje, a la motricidad o afecta a más de un área? Una evaluación del desarrollo estandarizada responde con claridad a esta pregunta.
- Revise la audición: cualquier retraso en el habla exige comprobar primero la salud auditiva.
- Consulte a un especialista: el pediatra, el especialista en habla, de terapia ocupacional o de análisis de conducta, según el área. Y no hace falta posponer el paso debido a las listas de espera; ya queuna sesión de consulta a distancia con un especialista colegiado le proporciona una evaluación preliminar y pasos claros en cuestión de días.
- Inicie la intervención temprana: un programa con objetivos concretos y una duración determinada, en el que la familia sea un colaborador fundamental y no un simple acompañante.
- Convierta su día a día en oportunidades de aprendizaje: hable con su hijo mientras come y durante el baño, lea con él a diario, juegue con él en el suelo y reduzca el tiempo de pantallas.
Y no se culpe: el retraso en el desarrollo no significa una negligencia por parte de la familia. Lo importante ahora es el paso siguiente, y muchos niños que reciben apoyo temprano logran un progreso notable.
Para los profesionales: al derivar, faciliten a la familia un paso siguiente concreto y un destino claro, pues una derivación general a menudo se pierde entre citas.
Publicado originalmente en árabe. Esta versión en español se ha generado mediante traducción asistida por IA; el original en árabe prevalece como referencia.
