
Intervenciones conductuales para el tratamiento de niños
2 de agosto de 2023
Para quienes viven con el trastorno del espectro autista, una de las formas de tratamiento más comunes y eficaces es la terapia de análisis de conducta aplicado, conocida como ABA Therapy. La intervención conductual, que se aplicó de forma pionera por primera vez en la década de 1960, se ha convertido en una práctica terapéutica estándar para el autismo, además de para una serie de otros problemas, habiendo evolucionado con el tiempo hacia numerosos métodos que responden a las necesidades individuales.
Los analistas de conducta aplicada desempeñan funciones importantes en el ámbito de la terapia conductual y, para quienes estén considerando obtener un título de terapeuta especializado, la intervención conductual puede ser una oportunidad ideal para generar un cambio duradero en la vida de su paciente/alumno.
Propósitos y beneficios de las intervenciones de análisis de conducta aplicado (ABA)
La terapia basada en la metodología del análisis de conducta aplicado está considerada el mejor tratamiento basado en la evidencia por el Cirujano General de los Estados Unidos y la Asociación Estadounidense de Psicología, y muchos la consideran la mejor opción de tratamiento para quienes padecen autismo, además de muchos otros problemas conductuales. Aunque todavía se considera un campo en auge, es el método de tratamiento más estudiado para el trastorno del espectro autista.
La primera forma de ABA fue desarrollada en los años sesenta por Ole Ivar Lovaas a partir de prácticas psicológicas previas orientadas a la conducta. Lovaas desarrolló un modelo para enseñar habilidades para la vida a niños con problemas conductuales, en particular a aquellos diagnosticados con autismo, dividiendo las conductas pequeñas en lecciones diferenciadas. Sus primeros métodos sentaron las bases de las prácticas de intervención del análisis de conducta aplicado (ABA), que desde entonces se han diversificado en numerosas especialidades.
El objetivo primordial de la metodología de análisis de conducta aplicado (ABA) es aumentar la interacción del paciente con su entorno y con quienes le rodean. A través del estudio de la conducta del paciente, los analistas pueden examinar los factores ambientales que suscitan en sus pacientes determinadas acciones, ayudando a formular métodos para atenuar dicha conducta.
Se ha demostrado que las intervenciones de ABA ayudan a los pacientes a comunicarse de manera más eficaz, a desarrollar habilidades motoras gruesas y a mejorar su capacidad general de aprendizaje.
¿Cómo podemos determinar un plan de intervención conductual?
Para determinar el plan de intervención conductual adecuado para su hijo, los padres colaboran estrechamente con un terapeuta de ABA colegiado que supervisa y dirige el proceso al iniciarse el programa de tratamiento. Este terapeuta elabora el plan de intervención conductual, conocido también como BIP, el cual constituye una estrategia de mejora por escrito que define la trayectoria de las técnicas de terapia conductual que se emplearán para ayudar al paciente.
El plan de intervención conductual BIP se define mediante un sistema de evaluación conocido como evaluaciones funcionales de la conducta (FBA). Interpretar estas evaluaciones con detenimiento es fundamental para formular un plan de intervención conductual eficaz. Tal como explica el Departamento de Educación de Michigan, el plan de intervención conductual debe ser «no un castigo, sino un plan individualizado para el éxito con un mayor apoyo y un seguimiento intensivo».
Técnicas de terapia mediante análisis de conducta aplicado (ABA)
Al formular un plan de intervención conductual, los profesionales de ABA suelen integrar múltiples métodos terapéuticos para responder a las necesidades singulares de cada paciente.
Cuatro de las estrategias de terapia conductual más extendidas son el entrenamiento en ensayos discretos (DTT), el entrenamiento en respuestas pivotales (PRT), el sistema de comunicación por intercambio de imágenes (PECS) y el modelo Denver de inicio temprano (EDSM).
- Entrenamiento en ensayos discretos (DTT)
Cuando la mayoría de las personas piensa en la metodología de análisis de conducta aplicado (ABA), lo más probable es que imaginen el entrenamiento en ensayos discretos. El entrenamiento en ensayos discretos (DTT) es una de las formas más antiguas del método de análisis de conducta aplicado; se trata de un enfoque estrictamente estructurado que divide las habilidades en partes pequeñas para abordarlas una por una. Este método tiene como fin atender las necesidades de aprendizaje singulares de las personas con autismo. Mediante una estrategia de refuerzo positivo, este enfoque premia las respuestas correctas y las conductas deseadas para impulsar el desarrollo de los pacientes.
Un ejemplo habitual de ejercicio de entrenamiento en ensayos discretos (DTT) es la enseñanza de los colores. Mientras que la enseñanza primaria estándar enseña todos los colores a la vez, el especialista en entrenamiento en ensayos discretos enseñará cada color uno por uno, instruyéndolos de forma individual hasta que el alumno domine cada color por separado.
Este tipo puede constituir una técnica que requiere mucho tiempo, por lo que en la actualidad se integra habitualmente en otros tipos menos estrictos de intervenciones de análisis de conducta aplicado.
- Entrenamiento en respuestas pivotales (PRT)
En total contraste con el entrenamiento en ensayos discretos, el entrenamiento basado en respuestas pivotales es un método de intervención centrado en el niño y orientado a que la conducta se produzca en un entorno familiar para él. El énfasis se sitúa aquí en las «habilidades pivotales», es decir, conductas sociales más generalizadas como iniciar conversaciones con los demás o tomar la iniciativa para hacer preguntas.
Planteado como una especie de tiempo de juego para los niños, el enfoque de estas sesiones prioriza la motivación del alumno, empleando «reforzadores naturales» para premiar las conductas positivas. Los componentes del tratamiento pueden ser dirigidos de manera colaborativa por los miembros de la familia del paciente siguiendo las indicaciones del especialista profesional en intervención.
- Sistema de comunicación por intercambio de imágenes (PECS)
Desarrollado por primera vez en los años ochenta, el sistema de comunicación por intercambio de imágenes es un recurso vital para los alumnos que no pueden comunicar sus deseos y necesidades mediante el habla o la lengua de signos. Al emplear señales pictóricas para suscitar el intercambio, se ha demostrado que el sistema de comunicación por intercambio de imágenes (PECS) enseña habilidades lingüísticas con eficacia, reduce las conductas negativas como las rabietas y mejora la capacidad general de comunicación social entre los pacientes.
- Modelo Denver de inicio temprano (ESDM)
Es un enfoque de terapia conductual que incluye múltiples lecciones de forma simultánea, derivado del enfoque Entrenamiento en ensayos discretos (DTT) tradicional y más común al mismo tiempo. Los profesionales de este modelo encuentran que, si bien las lecciones pueden requerir más tiempo, el proceso global resulta más eficiente para desarrollar las habilidades del alumno.
Existen muchas otras técnicas de ABA que pueden encajar en los planes de intervención conductual, y los enfoques contemporáneos tienden a combinar más de un método para responder mejor a las necesidades de cada paciente.
- ¿Quién puede beneficiarse de las intervenciones de análisis de conducta aplicado (ABA)?
Si bien las intervenciones de análisis de conducta aplicado se emplean con frecuencia con alumnos con espectro autista, existe una variedad de otras afecciones en las que se pueden utilizar estas estrategias, entre ellas:
- Trastorno de estrés postraumático (PTSD)
- Demencia
- Ansiedad y problemas asociados, incluidos el trastorno obsesivo-compulsivo (OCD) y el trastorno de pánico
- Trastornos de la conducta alimentaria
- Trastorno límite de la personalidad
- Problemas de ira
- Deterioro cognitivo tras lesiones cerebrales
Se evidencia a partir de esta lista que las intervenciones de ABA ayudan a un amplio conjunto de pacientes a generar recursos emocionales que contribuyen a llevar una vida más feliz y saludable. Con la aparición de diferentes formas de análisis de conducta aplicado (ABA), se han perfeccionado métodos específicos para adaptarse a los antecedentes, necesidades y diagnósticos singulares de cada paciente.
Mediante el plan de intervención conductual adecuado, es posible responder con esmero a las necesidades individuales de cada paciente.
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Publicado originalmente en árabe. Esta versión en español se ha generado mediante traducción asistida por IA; el original en árabe prevalece como referencia.




