
Guía para padres sobre el trastorno del espectro autista
30 de abril de 2020
Si se ha enterado recientemente de que a su hijo se le ha diagnosticado un trastorno del espectro autista, es probable que se pregunte y se preocupe por lo que vendrá después. No todos los padres están preparados para escuchar que su hijo tiene un trastorno, y el diagnóstico del trastorno del espectro autista puede ser especialmente inquietante. Puede que no esté seguro de cuál es la mejor manera de ayudar a su hijo, o que se sienta abrumado por la cantidad de consejos sobre tratamientos que le llegan de todas partes. O puede que le hayan dicho que el trastorno del espectro autista es una afección incurable para toda la vida, lo que le hace temer que nada de lo que haga marcará la diferencia.
Existen numerosos tratamientos que pueden ayudar a los niños a adquirir nuevas habilidades y a superar una amplia variedad de desafíos, desde servicios gubernamentales gratuitos hasta terapia conductual en el hogar y programas escolares, los cuales brindan ayuda para satisfacer las necesidades específicas de su hijo y ayudarlo a aprender y alcanzar la independencia.
Al cuidar de un niño con trastorno del espectro autista, también es importante cuidar de sí mismo. Mantenerse fuerte a nivel emocional le permite ser el mejor padre o madre posible para su hijo. Estos consejos de crianza pueden ayudar a hacer más fácil la vida con un niño con trastorno del espectro autista.
No espere al diagnóstico
Como padre de un niño con trastorno del espectro autista o retraso en el desarrollo, lo mejor que puede hacer es iniciar el tratamiento de inmediato. Pida ayuda en cuanto sospeche que hay algún problema. No espere a ver si su hijo supera el problema o no. No espere a tener un diagnóstico formal. La intervención temprana es la forma más eficaz de acelerar el desarrollo de su hijo y reducir los síntomas del autismo.
¿Qué hacer tras el diagnóstico de trastorno del espectro autista de su hijo?
Infórmese sobre el trastorno del espectro autista. Cuanto más sepa sobre el trastorno del espectro autista, mejor preparado estará para tomar decisiones claras para su hijo. Infórmese sobre las opciones de tratamiento, haga preguntas y participe en todas las decisiones terapéuticas.
Conviértase en un experto en su hijo. Descubra qué desencadena las conductas desafiantes de su hijo y qué genera una respuesta positiva. Si comprende lo que afecta a su hijo, estará más capacitado para explorar y abordar los problemas adecuadamente, así como para reducir los desafíos cotidianos del niño.
Acepte a su hijo. En lugar de centrarse en cómo su hijo con trastorno del espectro autista se diferencia de otros niños y en lo que «falta», practique la aceptación. Disfrute de las cualidades particulares de su hijo, celebre sus pequeños logros y deje de compararlo con los demás. Sentir amor y aceptación incondicionales ayudará a su hijo más que cualquier otra cosa.
No se rinda. Es imposible predecir el curso del trastorno del espectro autista. No se apresure a sacar conclusiones sobre cómo será la vida de su hijo. Al igual que cualquier otra persona, las personas con trastorno del espectro autista tienen toda una vida para crecer y desarrollar sus capacidades.
¿Cómo puede ayudar a su hijo con trastorno del espectro autista?
Primer consejo: Aprender todo lo que pueda sobre el trastorno del espectro autista e involucrarse en el tratamiento contribuirá en gran medida a ayudar a su hijo. Además, los siguientes consejos facilitarán la vida diaria en el hogar para usted y para su hijo:
- Sea constante. Los niños con trastorno del espectro autista tienen dificultades para aplicar lo aprendido en un entorno (como el centro o la escuela) a otros, incluido el hogar. Por ejemplo: puede que su hijo use la lengua de signos en la escuela para comunicarse, pero no lo haga en casa. Lograr la constancia en el entorno de su hijo es la mejor manera de reforzar el aprendizaje. Infórmese sobre lo que hacen los terapeutas de su hijo y dé continuidad a sus técnicas en casa. Explore la posibilidad de realizar la terapia en más de un entorno para animar a su hijo a transferir lo aprendido de un entorno a otro. También es importante ser coherente en la forma de interactuar con su hijo y de abordar las conductas difíciles.
- Mantenga un horario establecido. Los niños con trastorno del espectro autista tienden a desenvolverse mejor cuando cuentan con un horario o una rutina muy estructurada. Establezca un horario para su hijo, con horas regulares para las comidas, las sesiones de terapia, la escuela y la hora de dormir. Si se produce un cambio de horario inevitable, prepare a su hijo con antelación.
- Recompense el buen comportamiento. El refuerzo positivo puede tener un gran impacto en los niños con trastorno del espectro autista, así que esfuércese por prestar atención a las buenas conductas. Felicítelos cuando se comporten adecuadamente o aprendan una nueva habilidad, siendo muy específico sobre la conducta que se elogia. Busque también otras formas de recompensarlos por su buen comportamiento, como darles una pegatina o permitirles jugar con un juguete favorito.
- Cree una zona de seguridad en el hogar. Reserve un espacio especial en su casa donde su hijo pueda relajarse y sentirse seguro. Esto implicará organizar y establecer límites de forma que su hijo pueda comprenderlos. Las señales visuales pueden resultar útiles (colocar cinta de colores para delimitar zonas prohibidas y etiquetar objetos del hogar con imágenes). También es posible que deba verificar las medidas de seguridad en el hogar, especialmente si su hijo es propenso a sufrir rabietas o cualquier otra conducta autolesiva.
Segundo consejo: Busque formas no verbales de comunicarse.
Comunicarse con un niño con autismo puede ser un desafío, pero no es necesario hablar —ni siquiera tocar— para comunicarse y conectar. Usted se comunica a través de la forma en que mira a su hijo, su tono de voz, su lenguaje corporal y, tal vez, la forma en que lo toca. Su hijo también se comunica con usted, incluso si nunca habla. Solo necesita comprender su lenguaje de comunicación.
- Busque señales no verbales. Si es consciente y está atento, puede aprender a captar las señales no verbales que los niños con trastorno del espectro autista emplean para comunicarse. Preste atención a los tipos de sonidos que emiten, a sus expresiones faciales y a los gestos que utilizan cuando están cansados, tienen hambre o quieren algo.
- Descubra el motivo detrás de la rabieta. Es natural sentirse molesto cuando a uno lo malinterpretan o lo ignoran, y no es diferente para los niños con trastorno del espectro autista. Pueden manifestarse algunas conductas no deseadas en su hijo, como gritar o enfadarse, para expresar frustración o para llamar su atención.
- Reserve tiempo para la diversión. Un niño con trastorno del espectro autista sigue siendo un niño al que le gusta divertirse y jugar. Para los niños con trastorno del espectro autista y sus padres, debe haber vida más allá de las sesiones de terapia. Programe momentos de juego cuando su hijo esté preparado para ello. Descubran formas de disfrutar juntos pensando en las cosas que hacen sonreír, reír e interactuar a su hijo. Es más probable que su hijo disfrute de estas actividades si no son terapéuticas ni educativas. Existen enormes beneficios al disfrutar de la compañía de su hijo y de que su hijo disfrute pasando tiempo de calidad con usted. El juego es una parte fundamental del aprendizaje para todos los niños y no debe sentirse como un trabajo.
- Preste atención a los aspectos sensoriales de su hijo. Muchos niños con trastorno del espectro autista presentan hipersensibilidad a la luz, el sonido, el tacto, el gusto y el olfato. Otros presentan «hiposensibilidad» a los estímulos sensoriales. Descubra qué imágenes, sonidos, olores, movimientos y sensaciones táctiles desencadenan la conducta «no deseada de llanto, gritos u otras» en su hijo, y qué produce una respuesta positiva. ¿Qué hace que su hijo disfrute? ¿Qué le inquieta? ¿Qué le entristece? Si comprende lo que afecta a su hijo, estará más capacitado para explorar y resolver problemas, prevenir situaciones que provoquen problemas de conducta y crear experiencias exitosas.
- Tercer consejo: Diseñar el plan de tratamiento de su hijo
El papel de la familia es fundamental en el plan de tratamiento de su hijo y una parte esencial para el éxito del programa ofrecido.
Con tantos tratamientos diferentes disponibles, puede resultar difícil saber cuál es el enfoque adecuado para su hijo. Escuchar recomendaciones diferentes de padres, maestros y médicos puede complicar aún más las cosas. Al diseñar un plan de tratamiento para su hijo, tenga en cuenta que no existe un método de tratamiento único que se adapte a todos. Cada persona dentro del espectro autista es única, con diferentes fortalezas y debilidades, y busque siempre tratamientos cuya eficacia con personas con autismo esté demostrada científicamente.
El tratamiento de su hijo debe adaptarse a sus necesidades individuales. Usted conoce bien a su hijo, por lo que le corresponde a usted asegurarse de que se satisfagan estas necesidades. Puede hacerlo planteándose las siguientes preguntas:
- ¿Cuáles son las fortalezas y las áreas de necesidad de mi hijo?
- ¿Qué conductas causan la mayor cantidad de problemas? ¿De qué habilidades importantes carece mi hijo?
- ¿Cómo aprende mejor mi hijo: mediante la vista, la audición o la práctica?
- ¿De qué disfruta mi hijo y cómo se pueden utilizar estas actividades en el tratamiento y para reforzar el aprendizaje?
- Por último, tenga en cuenta que, independientemente del plan de tratamiento elegido, su participación es crucial para su éxito.
Usted puede ayudar a su hijo a aprovechar al máximo el tratamiento trabajando codo con codo con el equipo terapéutico y dando seguimiento a la terapia en casa.
Fuente
Artículos relacionados:
Entrenamiento para el uso del baño
Propónganos un tema que le gustaría leer en nuestros artículos
Publicado originalmente en árabe. Esta versión en español se ha generado mediante traducción asistida por IA; el original en árabe prevalece como referencia.





