¿Cómo actuar con ética profesional al trabajar con personas con discapacidad?
27 de agosto de 2019
El trabajo con personas con discapacidad se considera una de las labores más nobles y de mayor responsabilidad. En él, usted brinda ayuda a un individuo que puede contribuir a cambiar el curso de su vida y la de la familia que lo acompaña, así como a elevar su calidad de vida. En caso de negligencia, puede haber responsabilidades e impactos negativos sobre el propio niño y su familia. Presentamos aquí algunas consideraciones éticas que, al seguirse, elevan el nivel de los servicios prestados a las personas con discapacidad.
- La claridad
Debe existir una gran claridad y transparencia con la familia al presentar el informe de evaluación (o lo que a veces se incluye bajo el nivel de desempeño actual) y al describir el estado de su hijo y sus capacidades. Esto solo será posible mediante el uso de pruebas y escalas reconocidas que determinen los puntos fuertes y los puntos débiles en función del tipo de servicio prestado.
El informe sobre el nivel de progreso del niño que explica su desempeño durante un periodo de tiempo previo (por ejemplo, los últimos 3 meses) en varios aspectos (sociales, académicos, habilidades de juego, autocuidado, conductuales) debe ser detallado y objetivo. Sí, usted debe ser positivo y mostrar los aspectos de progreso y las fortalezas de su hijo. Pero también debe aclarar las deficiencias o aspectos de mejora sobre los que se debe trabajar. No dé a la familia falsas esperanzas o ilusiones irreales, ya que esto podría repercutir negativamente en usted. No escriba que el niño ha dominado una habilidad o un objetivo determinado sin su ayuda cuando en realidad necesita asistencia. La precisión en la selección de los objetivos y la redacción objetiva del informe contribuirán al progreso del niño y generarán en la familia el convencimiento sobre el nivel y el estado de su hijo.
- La especialización
Debe prestar el servicio en el ámbito en el que se haya formado y haya recibido formación teórica y práctica. Por ejemplo, si soy especialista en el ámbito de la prestación de servicios de educación especial, no puedo ofrecer asesoramiento a la familia ni proporcionar entrenamiento al niño en el ámbito de la mejora de la pronunciación de las letras del abecedario si no he recibido una formación intensiva en ello (este ámbito es competencia del logopeda). Otro ejemplo: si soy supervisor y la madre de un niño me pregunta sobre un método terapéutico médico, no puedo aconsejar ni refutar lo que ella sostiene, ya que no es de mi competencia. Lo que se puede hacer es remitirlos al médico de familia para consultar sobre ese caso. Tenga cuidado de no promocionar un método terapéutico que no esté respaldado por investigaciones sólidas; podría ser perjudicial a nivel físico o en el rendimiento del niño, y podría agotar económicamente a la familia sin que exista ningún beneficio tangible de dicho método terapéutico.
- La experiencia clínica práctica
Es importante contar con un título universitario en un campo determinado, y esto puede ayudarle a conseguir un empleo en ese ámbito, pero no implica necesariamente que usted cuente con la experiencia práctica acompañada de la supervisión de un experto en la materia.
- Reconocer que no se domina todo
No afirme dominarlo todo; rara vez existe una persona que domine todas las habilidades y conocimientos necesarios para atender a diferentes categorías de personas con discapacidad, o incluso a dos niños que tengan el mismo diagnóstico. Por ejemplo, usted puede tener experiencia trabajando con niños con síndrome de Down menores de siete años y enseñándoles habilidades de comunicación, interacción social y otras destrezas y conocimientos que se enseñan a esa edad, pero no tener la experiencia para trabajar con adultos y mayores con síndrome de Down ni para enseñarles habilidades vocacionales.
Nota al margen
¿Cuánto tiempo le lleva convertirse en un experto?
Para convertirse en un experto, es posible que necesite cerca de más de diez mil (10 000) horas de práctica enfocada y recibir apoyo y retroalimentación continuos de su supervisor o supervisora en diferentes aspectos (lo que equivale a 20 horas semanales durante 10 años). Y esta retroalimentación repercute en su desempeño de manera recurrente... aquí es donde podría llegar a ser un experto en ese campo.
Elaborado por: el equipo de Ynmo
Publicado originalmente en árabe. Esta versión en español se ha generado mediante traducción asistida por IA; el original en árabe prevalece como referencia.






