5 estrategias que fortalecen la colaboración entre la escuela y el hogar
20 de octubre de 2021
Los docentes y los padres reconocen la importancia de la colaboración entre la escuela y la familia, y la cooperación de los padres es un factor clave para el éxito del niño en la escuela. Sin embargo, en la práctica, muchos docentes tienen dificultades para establecer relaciones con las familias del alumnado; a pesar de celebrar reuniones de padres y madres y organizar encuentros con ellos, siguen percibiendo una brecha entre ellos y las familias.
¿Y si nos centráramos en el aprendizaje socioemocional (SEL) como un medio para conectar a docentes y familias, dejando de lado el enfoque en celebrar reuniones, asambleas y otros métodos tradicionales de colaboración?
Todos nosotros —familias y docentes— compartimos el objetivo del aprendizaje. Docentes y padres disponen de diversas oportunidades de aprendizaje para explorar y comprender el temperamento del alumnado, así como su dimensión cognitiva, física, social y emocional, y cómo se puede apoyar y potenciar dicho aprendizaje.
Mientras que los docentes cuentan con un amplio conocimiento profesional sobre los contenidos y los métodos de enseñanza, los padres poseen un profundo conocimiento de sus familias, sus entornos y la naturaleza de sus hijos. Cada persona involucrada debe participar en el fomento de las habilidades para la vida más importantes: las habilidades socioemocionales; existe la oportunidad de aprender mutuamente estrategias que respalden el desarrollo del estudiante.
A continuación, se presentan 5 consejos para utilizar estrategias de aprendizaje socioemocional (SEL) con el fin de fortalecer la colaboración entre la escuela y el hogar:
1. Liderazgo de apoyo y compartido
¿Qué significa el liderazgo compartido en lo que respecta a la creación de una comunidad escolar interesada en desarrollar los aspectos sociales y emocionales del alumnado? Puede significar que la jerarquía de liderazgo existente en las escuelas —la dirección en la parte superior del edificio, luego los profesores asistentes...— no es tan importante como las relaciones de colaboración capaces de contribuir a la creación de una visión compartida.
La Colaboración para el Aprendizaje Académico, Social y Emocional (CASEL) anima a las escuelas a formar un equipo de liderazgo de SEL para plantear preguntas como: ¿cómo podemos sentir que nuestra escuela es una comunidad segura y cohesionada? ¿Cómo pueden celebrarse las reuniones en horarios y lugares que motiven a las familias a participar y aportar sus valiosas opiniones? Piense en un salón de actos o en cualquier espacio público que pueda motivar la participación de los padres y proveedores de servicios; intente que los hermanos mayores cuiden de sus hermanos menores y, durante la reunión, utilice herramientas de aprendizaje socioemocional, como juegos cooperativos entre los miembros de la familia o ejercicios de escucha que fomenten la adopción de otras perspectivas.
2. Creación colectiva
¿Cómo podemos aprovechar la experiencia de los padres de los alumnos? Puede ser algo tan simple como enviar un cuestionario sencillo y plantear algunas preguntas. Además del conocimiento que los padres tienen de sus hijos y de sus culturas familiares, muchos de ellos pueden darnos a conocer habilidades derivadas de su experiencia profesional o de sus intereses particulares, lo que puede constituir un recurso valioso para la mejora.
También es esencial adoptar métodos que animen a las personas a debatir, de modo que todas las partes puedan contribuir sinceramente a una visión más amplia del aprendizaje. Cuando la tarea de crear una comunidad escolar cohesionada recae únicamente en la dirección y en el profesorado, la labor resulta abrumadora; pero cuando las familias sienten que pueden aportar su voz, sus opiniones y su energía, los directivos y los docentes se sorprenderán de todo lo que se puede lograr.
Adquiera habilidades de aprendizaje socioemocional para utilizarlas al comunicarse, escuchar y colaborar con las familias, tales como: establecer acuerdos de aprendizaje, mantener conversaciones profundas y saber expresar una opinión divergente de manera constructiva.
3. Valores y visión compartida
Con el inicio de cada nuevo curso escolar, surge una nueva oportunidad de reflexionar sobre el año anterior para aprender de él; aporte su visión sobre cómo ofrecer la mejor educación al alumnado. He trabajado en una escuela que se preocupaba por las esperanzas y metas de todos los involucrados: estudiantes, docentes, familias e incluso conductores y voluntarios; pero ¿cómo podemos considerar las esperanzas y metas personales como una medida del éxito?
Utilice herramientas de aprendizaje socioemocional para entablar una conversación sobre las esperanzas y metas del curso escolar, y sobre cómo alcanzarlas trabajando juntos. Incorpore normas (qué hacer y qué no hacer) en los programas de aprendizaje socioemocional derivadas de esas esperanzas y metas. Piense en una forma de debatir las normas escolares y las familiares, identifique similitudes y diferencias, y explore cómo todos pueden trabajar para comprender las diferencias y apoyar y reforzar los puntos en común.
4. Personas de apoyo y condiciones ambientales
La confianza es la base sobre la que se sustenta cualquier colaboración. Para forjar una buena relación entre docentes y padres, es necesario comunicarse con ellos varias veces a lo largo del año, no solo una o dos veces. Puede ser práctico y conveniente reflexionar sobre las formas de comunicación; no es necesario que sean largas ni complejas, pero si el docente siente que es el único responsable de mantener una comunicación constante con las familias, la tarea se convertirá en una carga para él.
¿Y si todos fueran responsables de mantener una comunicación continua cada mes? Podría ser cuando los padres se detienen al llegar a la escuela, o durante el entrenamiento de natación o de fútbol; estas pequeñas conversaciones pueden parecer insignificantes, pero en realidad contribuyen enormemente a la construcción de la confianza y la colaboración entre la escuela y el hogar.
5. Práctica personal compartida
Cada individuo —padre, docente y director— debe involucrarse en su propio aprendizaje y estar dispuesto a compartir y debatir sus experiencias, errores, éxitos y fracasos para crecer de manera individual y colectiva. Esto significa que existen múltiples oportunidades para construir la confianza, fomentar un sentido de cuidado y cultivar un espíritu de colaboración.
¿Cómo se pueden utilizar las prácticas de aprendizaje socioemocional para establecer un objetivo positivo y medible con el que probar algo nuevo? Comparta este objetivo con los padres y los docentes, y luego reflexione sobre cómo se desarrollan las cosas: los puntos fuertes en los que apoyarse y los puntos que deben modificarse.
Si mejoramos nuestra capacidad de enseñar y aprender centrándonos en las relaciones, debemos examinar cómo brindar a los padres y miembros de la familia la oportunidad de ser una parte vital de esta relación. Puede requerir cierta reflexión y un nuevo conjunto de expectativas, pero las recompensas serán significativas. Los estudiantes experimentarán la forma más sólida posible de aprendizaje socioemocional al ver que quienes los rodean ejemplifican la colaboración y la comunicación eficaz.
En Ynmo creemos en la importancia del aprendizaje socioemocional y promovemos la colaboración entre la escuela y el hogar, ya que las respuestas a las terapias conductuales mejoran cuando se desarrollan en un entorno más familiar para el niño, como su dormitorio, su sala de juegos o junto a sus seres queridos. Por ello, hemos trabajado en el desarrollo de la aplicación para familias, que potencia la colaboración entre el especialista y la familia, y permite a los padres acceder al expediente de su hijo, a los planes, evaluaciones e informes periódicos tras cada sesión con el especialista, de modo que las familias comprendan con claridad cómo han sido las respuestas del niño. Asimismo, los especialistas pueden asignar tareas a los padres cuando sea necesario, y la aplicación se utiliza para conversaciones instantáneas entre especialistas y familias, ya sea por texto, voz o enviando fotografías
y vídeos para consultar y hacer seguimiento, manteniendo así a las familias informadas de forma continua sobre el progreso de su hijo, lo que fortalece la participación de las familias y los docentes en el proceso educativo.
Traducido y adaptado
Publicado originalmente en árabe. Esta versión en español se ha generado mediante traducción asistida por IA; el original en árabe prevalece como referencia.





