Conozca la intervención conductual intensiva
23 de mayo de 2018
Con el enorme crecimiento en el campo del autismo en los últimos años, ha habido una creciente necesidad de información actualizada, métodos de enseñanza eficaces y programas de capacitación para padres y educadores. Con el fin de comprender mejor el trastorno del espectro autista, es esencial entender las mejores prácticas y estrategias de intervención que se pueden utilizar tras la detección temprana del trastorno del espectro autista en los niños. Esto es para garantizar que puedan acceder a intervenciones basadas en la evidencia que proporcionen las mejores oportunidades para lograr un desarrollo y resultados óptimos. Existen pruebas positivas sólidas para algunas intervenciones individualizadas basadas en los principios del análisis de la conducta aplicada, como la intervención conductual intensiva. Esta se considera un rasgo fundamental en los programas de atención temprana y es el programa más investigado y demandado para niños pequeños con trastorno del espectro autista. Las investigaciones han indicado que la intervención temprana sobre una gran cantidad de conductas puede producir efectos de moderados a grandes en el funcionamiento intelectual, el desarrollo del lenguaje, la adquisición de habilidades cotidianas y sociales, y el mantenimiento de los logros a lo largo de extensos periodos de seguimiento.
La intervención conductual intensiva es una aplicación específica que se enmarca dentro del análisis de la conducta aplicada para enseñar nuevas habilidades de manera intensiva; en ella, las intervenciones conductuales intensivas son impartidas por un terapeuta cualificado y constan de un programa intensivo altamente individualizado basado en las necesidades de cada niño. También se utiliza como herramienta de evaluación para desarrollar programas que se adapten a las necesidades y objetivos de cada niño por separado. Este programa tiene como objetivo mitigar los síntomas del autismo, aumentar el ritmo de aprendizaje del niño y acercar sus habilidades a las de los niños con un desarrollo típico para alcanzar a sus iguales en el plano social, académico y evolutivo, asegurando una transición fluida a la escuela y su inclusión en el entorno escolar.
Se aborda a los niños con trastorno del espectro autista que presentan un retraso significativo en el desarrollo de manera adecuada mediante el modelo de intervención conductual intensiva. El trastorno puede ser tan grave que resulte poco probable que los niños funcionen de manera segura en el hogar o en la comunidad. La intervención conductual intensiva se imparte en una proporción 1:1 o en grupos pequeños. Este programa enseña a los niños habilidades de escucha, habilidades académicas tempranas, habilidades de imitación, control de esfínteres y habilidades de juego, además de trabajar para fomentar las habilidades de comunicación y reducir las conductas inapropiadas que puedan interferir con el aprendizaje y las habilidades sociales. Un factor importante para el éxito del niño es la capacitación en habilidades familiares, en la que los padres aprenden primero a generalizar las habilidades adquiridas en sesiones con el terapeuta y, posteriormente, aprenden a utilizar estrategias específicas para obtener y mantener tasas bajas de problemas de conducta y altas tasas de respuesta.
En conclusión, trabajar con los niños de manera científica y basada en la evidencia produce resultados educativos sin precedentes. Cuanto más pequeño sea el niño, mayor será la probabilidad de que se beneficie de un programa de intervención conductual intensiva.
Adnan Al-Hazmi
Miembro del cuerpo docente de la Universidad de Taibah / Departamento de Educación Especial
Publicado originalmente en árabe. Esta versión en español se ha generado mediante traducción asistida por IA; el original en árabe prevalece como referencia.






