Nuevos métodos para la enseñanza de personas con discapacidad en el hogar
2 de septiembre de 2020
Los docentes de educación especial buscan las mejores maneras de afrontar retos educativos excepcionales debido a la crisis de la pandemia de coronavirus y la transición a las aulas de educación virtual (educación a distancia).
Antes de profundizar en los detalles de este artículo, aclaremos «¿qué se entiende por educación especial?». La educación especial incluye la prestación de diversos servicios a un amplio grupo de estudiantes con discapacidad que difieren en cuanto a edades, intereses, habilidades, gravedad y tipo de discapacidad, donde dichos servicios comienzan con la evaluación individual de cada estudiante o lo que se conoce como la determinación del nivel de desempeño, y luego el diseño e implementación del programa educativo individualizado de acuerdo con sus necesidades particulares. Los estudiantes con discapacidad necesitan un método especial de enseñanza, ya que los estilos de comunicación y concentración de los estudiantes varían: algunos se comunican de forma no verbal y otros padecen falta de atención, y necesitan orientación continua y no pueden finalizar las tareas por sí solos. Se prevé que su nivel se vea afectado negativamente por la repentina transición actual a la educación electrónica, pero los docentes deben esforzarse en la medida de lo posible, afrontar las circunstancias actuales, intentar trasladar los servicios de educación especial a los estudiantes en sus hogares y ayudar a las familias a comprender su papel de apoyo. Enumeramos en este artículo algunas soluciones propuestas para ayudar a los docentes de educación especial a continuar enseñando a sus alumnos a distancia durante el periodo de la pandemia de coronavirus.
Preparación del entorno de aprendizaje en el hogar
Se aconseja a los docentes de educación especial que preparen un entorno educativo adecuado en el hogar, así como planes y objetivos para los alumnos y sus familias antes de comenzar las clases y actividades. Esto se realiza a través de varios puntos:
1. Comprobar las circunstancias de las familias: La comunicación eficaz entre docentes y familias contribuye a comprender la situación doméstica de cada estudiante por separado; por ejemplo, ¿permanecen los progenitores en casa todo el tiempo?, ¿de qué dispositivos electrónicos dispone el estudiante y cuenta con conexión a internet?, ¿existe un espacio adecuado para las actividades motoras y sensoriales? Información como esta ayuda a los docentes a elaborar un plan educativo individualizado para cada estudiante según las circunstancias de su entorno hogareño. El docente debe apoyar a los padres para que comprendan los planes y objetivos escolares individuales establecidos para su hijo, pues la capacitación de las familias forma parte del trabajo del docente de educación especial, especialmente durante este periodo.
2. Diseño de planes educativos: Los docentes deben evaluar y comprender la situación familiar de los estudiantes y sus entornos en el hogar, para luego definir los objetivos sobre los que se puede trabajar en casa y dividir estos objetivos en horarios secuenciales fáciles de implementar en colaboración con las familias.
3. Flexibilidad e iniciativa: Las familias necesitan orientación y apoyo continuos durante este periodo. Es importante que los docentes comprueben la situación de la familia de vez en cuando, y algunos docentes recomiendan crear grupos de apoyo que reúnan a familias de personas con discapacidad para intercambiar ideas y experiencias exitosas —y no exitosas— respecto a la enseñanza en el entorno del hogar. Asimismo, la flexibilidad de los docentes en sus horarios laborales es muy importante durante este periodo. Deben estar disponibles en diferentes momentos de comunicación para adaptarse a las distintas condiciones y circunstancias de las familias, ya que algunos progenitores pueden ir a trabajar durante el horario escolar matutino, por lo que a sus hijos les resulta difícil utilizar los dispositivos o finalizar sus tareas sin ayuda.
Consecución de los objetivos educativos de los estudiantes
Cambiar el horario habitual de enseñanza resulta perturbador para las personas con discapacidad, por lo que las familias y los docentes deben trabajar mano a mano para diseñar un entorno educativo en el hogar y actividades que se asemejen en gran medida a una jornada escolar normal. Estos son algunos consejos de los docentes sobre cómo lograrlo:
La importancia de la organización: Los entornos más eficaces para la enseñanza de personas con discapacidad son aquellos bien organizados y programados para atender sus objetivos de aprendizaje, ya que los estudiantes necesitan a un docente especializado presente con ellos todo el tiempo, y el entorno de aprendizaje en el hogar no puede proporcionar el mismo rendimiento estructurado, incluso si se sigue el mismo plan educativo. Por ello, se aconseja a los docentes de educación especial lo siguiente:
- Anotar un horario diario de actividades similar al horario del estudiante en su escuela, dividido en tareas pequeñas y con tantos descansos como sea posible.
- Es importante que el horario esté lleno de ilustraciones visuales de las actividades, para ayudarles a comprenderlas.
- Utilizar un temporizador para iniciar y finalizar cada actividad, para que cumpla la función de la campana escolar.
- Cambiar de habitación o de rincón para realizar las actividades dentro de la casa, ya que los alumnos están acostumbrados a cambiar de espacio según el tipo de actividad en el edificio escolar.
Comunicación eficaz con las familias: Grabar las clases electrónicamente para las familias es un paso excelente para orientarlas sobre cómo preparar las actividades de sus hijos, y comunicarse con ellas para pensar juntos en cómo aprovechar el entorno doméstico para la educación del estudiante, como utilizar copos de maíz o monedas como herramientas sensoriales para actividades de cálculo.
Satisfacer las necesidades motoras y sensoriales: Es imprescindible atender las necesidades sensoriales y motoras de los estudiantes; por tanto, si los alumnos necesitan descargar energía, las familias pueden utilizar objetos sencillos como plastilina de colores y plástico de burbujas, o juegos mentales como rompecabezas de madera. El uso de espuma de afeitar para dibujar y escribir puede ayudar a reducir la ansiedad y desarrollar el aprendizaje lingüístico del estudiante; también le ayudan los abrazos, los ejercicios de respiración y permitirle correr por el patio.
Por último: Debemos recordar que no es posible que el entorno de aprendizaje en el hogar sea idéntico al de la escuela, y muchas familias no podrán preparar un entorno idéntico al escolar debido a las características y recursos propios del entorno escolar; por lo tanto, se debe tranquilizar a las familias sobre el realismo de la situación y no presionarlas.
Como especialistas, creemos en la posibilidad de lograr una educación excelente en el entorno del hogar, pero la educación especial es una red compleja de métodos y actividades que dependen de las necesidades del estudiante, y se prevé que las circunstancias actuales obstaculicen la educación de las personas con necesidades especiales, pero no tenemos otra opción que intentarlo.
Fuente
Fleming Nora and Minero Emelina, 2020. New Strategies in Special Education as Kids Learn From Home, Edutopia.
.https://www.edutopia.org/article/new-strategies-special-education-kids-learn-home
Publicado originalmente en árabe. Esta versión en español se ha generado mediante traducción asistida por IA; el original en árabe prevalece como referencia.





