
¿Qué? ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Por qué? La organización del entorno del aula
1 de noviembre de 2021
Puede parecer que la voz interior de algunos alumnos con necesidades especiales, y en especial de aquellos diagnosticados con trastorno del espectro autista, es: «¿Qué hago? ¿Adónde voy? ¿Y cómo lo hago? ¿Por qué lo hago?», cuando entran en un nuevo entorno educativo sin saber ni comprender qué se les pide.
Trabajo con alumnos con trastorno del espectro autista y trastornos del desarrollo similares; una de las prácticas preventivas más importantes que aplico en mi aula es la organización del entorno escolar. Estas prácticas forman parte de uno de los programas terapéuticos integrales más destacados para personas con autismo, conocido como el sistema TEACCH.
Se considera que la organización del entorno del aula es un aspecto importante en el control de las conductas de los alumnos. Numerosos estudios e investigaciones han señalado que la disciplina en el aula aporta factores positivos, ya que reduce la aparición de conductas no deseadas y prepara al alumno para anticipar lo que sucederá durante la jornada escolar. En un entorno educativo organizado, el alumno se desplaza por el aula de forma fácil y fluida gracias a la claridad de la rutina y de ciertas claves visuales mediante las cuales puede comprender el entorno de aprendizaje y adquirir habilidades con mayor rapidez.
La aplicación de esta práctica incluye lo siguiente:
1. Dividir el aula y organizar los espacios.
2. Utilizar tarjetas de transición.
3. Facilitar el acceso a las tarjetas de ayuda y petición fijadas en la mesa.
4. Organizar las formas de presentación de las actividades.
5. Agendas visuales para cada alumno, colocando su nombre y su fotografía en la agenda, y su jornada escolar de forma visual y organizada en ella.
6. Agendas de actividades.
7. Un horario claro.
8. Utilizar el temporizador.
9. Establecer una rutina definida, como el modo de desplazamiento del alumno por el aula y la forma de acudir a su agenda tras cada tarea educativa, después del juego, etcétera.
10. Organizar los espacios en el aula, como colocar cinta adhesiva de un color determinado que delimite cada rincón educativo y delimite la zona de juego designada.
11. El sistema de trabajo; por ejemplo, cuando el alumno entra al aula por la mañana, sabe cómo dirigirse a su agenda, a qué zona de aprendizaje acudir y el maestro responsable de la tarea.
12. Colocar dos cestas a la derecha y a la izquierda del alumno para facilitar la comprensión del inicio de la tarea, tomando la actividad de la cesta derecha y colocándola en la cesta izquierda tras finalizarla.
13. La enseñanza visual mediante el uso de apoyos visuales acompañados de sus palabras.
El uso de estas prácticas tiene un impacto positivo al hacer que el entorno educativo sea más productivo, ya que:
1. Ayuda a los alumnos con trastorno del espectro autista a anticipar lo que ocurrirá a lo largo del día o lo que sucederá durante la semana escolar.
2. Facilita el proceso de comunicación con ellos de manera organizada para que puedan comprender la información que se les presenta.
3. Reduce la probabilidad de que surjan problemas de conducta derivados de cambios repentinos en la rutina y del desarrollo organizado del proceso educativo.
Cuando el alumno sabe qué, dónde, cómo y por qué, su proceso educativo será más fácil y mejor para él y para su maestra.
Escrito por: Dña. Rahaf Al-Subhi
Revisión: Dr. Faisal Alnemary
Referencias
Libro Tratamiento del autismo, Wafaa Al-Shami; Sam, A., & AFIRM Team. (2015). Visual supports. Chapel Hill, NC: National Professional Development Center on Autism Spectrum Disorder, FPG Child Development Center, University of North Carolina. Recuperado de http://afirm.fpg.unc.edu/visual-supports
Publicado originalmente en árabe. Esta versión en español se ha generado mediante traducción asistida por IA; el original en árabe prevalece como referencia.






